En 2006 Italia tocó la gloria con las manos. Literalmente. La tanda de penaltis ante Francia en el Olympiastadion de Berlín les aupó a ser los reyes del fútbol de selecciones. Pocos saben cuánto pesa la Copa del Mundo, y tanto Fabio Cannavaro como sus compañeros pudieron tenerla en sus manos. Dentro de ellos estaba un Gennaro Gattuso que hoy es el seleccionador y que tiene en sus manos la responsabilidad más grande de los últimos tiempos en el fútbol italiano: devolver a la absoluta a un Mundial.
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