El rumano Istvan Kovacs fue protagonista indeseado en la ida de cuartos de final de la Champions League. El Barça perdió por 0-2 en el Camp Nou en un partido que quedó marcado por una decisión arbitral: una mano de Marc Pubill dentro del área que nunca fue señalada. En la vuelta, en el Metropolitano, el Barça logró el triunfo, pero el 1-2 no fue suficiente para avanzar a semifinales, por lo que aquella acción fue aún más determinante en la eliminatoria.
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