Marruecos cumplió con el guion y sacó billete a las semifinales de la Copa de África tras imponerse a un Camerún (0-2) que no presentó en ningún momento opciones de poder doblegar a la anfitriona. Con solvencia y cierta permisividad arbitral, el combinado de Walid Regragui superó por primera vez los cuartos de final desde 2004 y presentó credenciales al título.