Mario Balotelli ha llegado a los 36 años con una mirada muy diferente sobre el fútbol y sobre su propia carrera. Instalado ahora en el Al-Ettifaq de Arabia Saudí, el delantero italiano ha reflexionado sobre los problemas que atraviesa el fútbol de su país y ha señalado directamente uno de los grandes cambios que, a su juicio, explican la pérdida de talento: los niños ya no juegan en la calle.